Cada vez escuchamos más sobre nuevas formas de movernos por la ciudad. Ya no basta con el transporte público tradicional o tener un carro propio: ahora vemos personas compartiendo vehículos, usando scooters eléctricos o combinando varios medios para llegar más rápido. Todo esto no es casualidad. Son señales claras de que la movilidad urbana está cambiando, y lo está haciendo rápido.
Este blog no pretende decir qué modelo es mejor, sino identificar las tendencias que están marcando el camino: desde el auge de la micromovilidad hasta la integración digital de diferentes sistemas de transporte. Si quieres entender hacia dónde va la movilidad en nuestras ciudades, este recorrido es para ti.
Movilidad compartida (Sharing mobility)
Términos como carsharing, motosharing, bikesharing y carpooling se han vuelto comunes en las principales ciudades del mundo. Este modelo reduce la necesidad de tener un vehículo propio, al tiempo que disminuye la congestión y la huella ambiental.
Estas plataformas permiten que los usuarios accedan a vehículos por minutos, horas o días, pagando solo por el tiempo de uso. Además, al estar integradas con apps móviles, ofrecen conveniencia y eficiencia en cada trayecto.
Ejemplos:
Moscú, Rusia: La capital rusa ha desarrollado rápidamente su sistema de carsharing, alcanzando una flota de más de 40,000 vehículos y 1.7 millones de usuarios regulares para diciembre de 2024. Este crecimiento posiciona a Moscú como líder mundial en carsharing, facilitando aproximadamente 141,000 viajes diarios y promoviendo una alternativa eficiente al uso de vehículos privados.
España: El modelo de 'carsharing' entre particulares está ganando popularidad. Aplicaciones como Amovens y Getaround permiten a los propietarios alquilar sus vehículos cuando no los utilizan, generando ingresos adicionales y optimizando el uso de los automóviles.
Micro movilidad: la reina de la última milla
La micro movilidad —con patinetas eléctricas, bicicletas eléctricas, monopatines y otros vehículos ligeros— ha ganado protagonismo como la solución ideal para trayectos cortos, especialmente de menos de 5 km. Su principal ventaja es que reduce el tráfico, no contamina y requiere poca infraestructura.
Este modelo ha sido clave en ciudades que apuestan por la movilidad sostenible. Además, su crecimiento ha sido impulsado por la demanda de soluciones seguras post-COVID, así como por la necesidad de evitar aglomeraciones en el transporte público.
Ejemplos:
San Marcos, Texas, EE.UU.: La ciudad expandió su programa de scooters eléctricos para incluir áreas al este de la Interestatal 35, mejorando la accesibilidad en barrios como Blanco Gardens y facilitando el transporte a lugares clave como el Walmart Supercenter. Esta iniciativa busca ofrecer opciones de movilidad asequibles y reducir la dependencia de vehículos privados.
Países Bajos: GO Sharing, fundada en 2019, opera servicios de micromovilidad en 36 ciudades europeas, ofreciendo opciones de transporte sostenible y reduciendo la congestión vehicular en áreas urbanas.
Integración multimodal y digitalización
Hoy en día, los usuarios no quieren cambiar de aplicación para cada trayecto. Por eso, muchas ciudades y empresas están apostando por la integración de diferentes medios de transporte en una sola plataforma.
Desde una app puedes planear tu trayecto combinando transporte público, bicicleta compartida y scooter eléctrico, todo con pagos centralizados. Esto ha dado paso al concepto de MaaS (Mobility as a Service), que conecta todos los modos de transporte en un ecosistema digital.
Ejemplos:
Viena, Austria: La aplicación Wien Mobil integra diversos servicios de movilidad, incluyendo transporte público, bicicletas compartidas y carsharing, permitiendo a los usuarios planificar y pagar sus viajes de manera eficiente. Esta plataforma ha incentivado el uso del transporte público al ofrecer una suscripción anual asequible.
Hanóver, Alemania: La aplicación "Mobilitätsshop" proporciona acceso a múltiples servicios de transporte, facilitando la planificación de rutas multimodales y mejorando la experiencia del usuario al centralizar reservas y pagos en una sola plataforma.
Internet de las cosas (IoT) y movilidad inteligente
Gracias al IoT, los vehículos compartidos y las flotas eléctricas pueden ser monitoreados en tiempo real. Esta conectividad permite rastrear el uso, estado, ubicación y necesidades de mantenimiento de cada unidad, mejorando la gestión operativa y la experiencia del usuario.
Además, este tipo de tecnología está siendo integrada en semáforos inteligentes, sensores de tráfico, estaciones de carga y más, dando paso a un nuevo modelo de Smart City donde todo está conectado para optimizar la movilidad.
Ejemplo:
Singapur: La ciudad-estado ha implementado una plataforma de sensores inteligentes que monitorean el tráfico, optimizan el uso de energía y mejoran la seguridad pública. Estas iniciativas han posicionado a Singapur como líder en la integración de IoT para el desarrollo urbano sostenible.
Copenhague, Dinamarca: La capital danesa utiliza sistemas basados en IoT para monitorear el tráfico y conectar sistemas de estacionamiento, beneficiando especialmente a los ciclistas al proporcionar datos en tiempo real para una navegación más eficiente.
Electromovilidad como estándar
La transición hacia vehículos eléctricos continúa acelerándose. Ya no se limita a autos particulares: scooters, motos, buses y hasta camiones eléctricos están siendo adoptados como alternativas limpias y eficientes.
En Colombia, el crecimiento en la venta de patinetas eléctricas y bicicletas con asistencia eléctrica sigue en aumento, con más ciudades habilitando infraestructura y zonas seguras para su uso.
Ejemplo:
Nepal: El país ha experimentado un aumento significativo en la adopción de vehículos eléctricos, representando más del 70% de los vehículos de pasajeros importados en el último año. Esta transición busca combatir la contaminación del aire y mejorar la salud pública en ciudades como Katmandú.
América Latina: Ciudades como Bogotá y Santiago están incorporando autobuses eléctricos en sus sistemas de transporte público, reduciendo emisiones y mejorando la calidad del aire. Estas iniciativas son impulsadas por colaboraciones entre gobiernos locales y organizaciones internacionales.
Movilidad centrada en el usuario
Una de las tendencias más fuertes es el diseño de sistemas de transporte enfocados en las necesidades reales del ciudadano. Esto incluye:
Aplicaciones con rutas personalizadas
Tarifas dinámicas según la demanda
Sistemas de recompensas por uso sostenible
Vehículos más ligeros, seguros y adaptados al entorno urbano
Ejemplos:
Los Ángeles, EE.UU.: El programa "Mobility on Demand" de la Autoridad de Transporte Metropolitano del Condado de Los Ángeles integra el transporte público con servicios privados de ride-sharing, ofreciendo subsidios para viajes hacia y desde estaciones de tránsito seleccionadas. Esta iniciativa mejora el acceso al transporte público y promueve hábitos de movilidad más sostenibles.
Dubái, Emiratos Árabes Unidos: La aplicación DubaiNow centraliza más de 120 servicios gubernamentales, incluyendo transporte, comunicaciones y servicios financieros, facilitando a los ciudadanos el acceso a información y servicios esenciales en una plataforma digital unificada.
El cambio no es algo que esperamos... es algo que construimos. Cada vez que eliges moverte de forma sostenible, estás ayudando a transformar tu ciudad en un lugar más limpio, ágil y humano.
Flotu no es solo una plataforma, es una invitación a sumarte al movimiento que está redefiniendo la forma en que nos conectamos con el entorno. La movilidad del futuro ya está aquí. ¿Te mueves con ella o te quedas atrás?
Referencias
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